Después del momento histórico de la pasada erupción volcánica, la isla cuenta con el territorio más joven de España y con un nuevo aspecto en una porción de su territorio, que nos recuerda el origen volcánico de las Islas Canarias. La naturaleza, el mayor tesoro y símbolo de La Palma, demostró toda su fuerza a través del volcán pero no destruyó su belleza y las mil razones que hacen de ella La Isla Bonita.