Consigue tu vuelo+hotel y conoce Leipzig

Leipzig

La música guiará tus pasos por Leipzig. Esta ciudad de medio millón de almas en el estado alemán de Sajonia ha visto nacer, crecer y morir a grandes virtuosos de la historia de la música como Wagner, Bartholdy, Schumann o Bach. ¡Y es que sus habitantes llevan el ritmo en el cuerpo! Ellos pusieron el compás a la reunificación alemana tocando el órgano de la Iglesia de San Nicolás y, de forma pacífica y en masa, derribaron todos los muros construidos a base de canciones en forma de plegaria. Como buenos amantes de la música, sabían que en este mundo no existen las fronteras.


Leipzig también es cuna de pensadores, intelectuales y grandes de las artes. Por los pupitres del edificio de la Universidad de Leipzig han pasado durante los últimos 600 años el físico Gustav Hertz, el filósofo Nietzsche, la canciller Angela Merkel o el literato universal Goethe, que bautizó a esta ciudad sajona como una "París en miniatura". A pesar de que Leipzig no puede presumir de tener un río Sena en su seno, sí cuenta con un lago que está más limpio que una patena donde puedes hasta bucear. El lago Kulkwitzer es solo uno de los personajes de un área repleta de naturaleza en los alrededores de Leipzig. El Wildpark (donde la fauna salvaje encuentra su sitio sin interferencias humanas), el Auenwald (toda una red de senderos ideales para ciclistas y amantes de la exploración) o el Gondwanaland (una fiel recreación de la fauna y la flora de millones de años atrás) completan el elenco del espectáculo natural que te aguarda en esta ciudad.


Sobre los escenarios de la esplendorosa y vetusta Ópera de Leipzig, en la extensa Augustusplatz, se han representado en los últimos cinco decenios importantes obras teatrales, espectáculos de ballet... y óperas, como su propio nombre indica, con los acordes de la Orquesta Gewandhaus, toda una institución y un emblema de la ciudad. ¡Cómo no, la música nunca deja de estar presente en Leipzig! Entre corcheas y semicorcheas tú mismo puedes coger la batuta de tu viaje y dirigir tus pasos hacia los múltiples edificios históricos de la ciudad: el antiguo Ayuntamiento de estilo renacentista reconvertido en Museo de Historia, el nuevo Ayuntamiento que no escatima en grandeza para igualar a su predecesor, la Iglesia del Recuerdo que hace que no te olvides de los soldados rusos muertos en el campo de batalla. También la Escuela Felix Mendelssohn Bartholdy, que ha servido de cuna para los mejores músicos y dramaturgos alemanes; la Iglesia de San Pedro, puro neogótico ante tus ojos... O la Iglesia de Santo Tomás (Thomaskircke), donde fue Bach quien cogió la batuta para guiar a las voces angelicales del Coro de Santo Tomás. La acústica del templo hace que tu mente alcance la gloria, mientras que el Museo de Bach, anexo a la iglesia, te transporta a la vida y obra del famoso compositor como si estuvieras hablando con él de tú a tú saboreando un cremoso café. Bach seguro que se ha tomado más de uno en el Zum Arabischen Coffe Baum, la cafetería más antigua de Europa, con cuatro siglos entre sus paredes y testigo de interesantes conversaciones entre gente de altura intelectual. Hablando de altura, en el tercer piso de la cafetería te encontrarás con el Museo del Café. ¡Y comprenderás a la perfección el porqué de su importancia para los sajones!


Si quieres descubrir por qué Leipzig es desde hace mil años uno de los centros comerciales más importantes de Centroeuropa, no tienes más que pasar por la Marksplatzy sus calles adyacentes. Por allí abren sus puertas un montón de tiendas artesanales y típicos restaurantes sajones donde puedes catar el Leipziger Allerlei (un plato de legumbres variadas con cangrejo, mantequilla y albóndigas) y un Leipziger Lerche (un postre relleno de mazapán). ¡Acompañados, claro está, de un vino de la región! Una vez tengas el estómago lleno, puedes pasear por el Naschmarkt, que en Pascua y Navidad se transforma en un activo mercado que no tiene nada que envidiarle al moderno recinto ferial Leipziger Messe, a las afueras de la ciudad. ¡Que no te dé pereza ir hasta él! Los modernos y siempre románticos tranvías te transportan de un punto a otro de Leipzig. Así, de paso, puedes conocer otros destacados lugares como el rascacielos City-Hochhaus, todo un libro abierto al lado de la Ópera; el Memorial de la Batalla de las Naciones, que rememora la derrota más dolorosa de Napoleón Bonaparte; el Museo de la Stasi, situado a la vuelta de la "esquina redonda" y recuerdo de la época gris de la represión soviética; o el Foro de Historia Contemporánea, una cálida y completa exposición sobre las dos Alemanias de la Guerra Fría.


Frío es el clima habitual de Leipzig, aunque tampoco es para tanto dada su situación geográfica a medio camino entre el interior del continente y los mares alemanes. El verano es una buena época para viajar hasta allí, pero de este modo te perderías el inigualable encanto de las luces navideñas de la Marksplatz. Desde Barcelona, Baleares y Canarias tienes vuelos directos hacia el aeropuerto de Leipzig-Halle, con estación ferroviaria que en menos de un "¡chas!" te lleva a la plaza del mercado. Asimismo, la ciudad está bien conectada por tierra con otras como Berlín, Dresde o Múnich.


Te dejo meditando sobre lo que te estás perdiendo. ¡Y ya me voy con la música a otra parte! Por ejemplo, a Leipzig.

Últimas ofertas de Vuelo+Hotel a Leipzig

Rutas Encontrado Precios
Vuelo+Hotel Bilbao - Leipzig hace 18 horas 302

Ofertas Vuelo+Hotel en Leipzig

Salida el díaPrecios desde
Hotel Astral Inn Leipzig Restaurant *** 2017-08-02302