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Verbier en verano

¡Abrígate bien, coge tus botas y tus guantes y prepárate! La estación de Verbier no solo es una de las mejores de Suiza para la práctica del esquí, sino que también te regala unas fantásticas panorámicas del Macizo de Cimbins y del Mont Blanc.


Especialmente en invierno, Verbier es un campo de juegos inmejorable para todo tipo de esquiadores. Da igual si eres profesional o amateur: sus extensas pistas situadas sobre una amplia meseta soleada en el Cantón del Valais, al sur de Suiza, te permiten hacer todas las virguerías habidas y por haber. Como hacen los mejores freeriders del mundo en la celebración del Swatch Xtreme Verbier, un evento de importancia internacional que tiene lugar en Verbier anualmente en el mes de marzo.


Verbier es la más importante de las estaciones de la región de esquí de Los Cuatro Valles (Les 4 Vallées). Su punto más alto se encuentra a más de 3.300 metros de altitud, en el Mont-Fort, al que puedes hacer desde un teleférico para luego descender a velocidades ultrasónicas. ¡Te acordarás de por qué te gustaba tanto esquiar! Sin embargo, si todavía no has alcanzado un nivel óptimo a la hora de practicar este deporte, la zona de La Chaux es perfecta: sus más de 120.000 metros cuadrados te permiten explayarte sin preocupaciones. Y ya no hablemos si eres un amante del snowboard: en diciembre es el área donde se celebra la Verbier Ride, el evento más importante del inicio de la temporada de esquí. Por otra parte, en el sector de Savoleyre podrás realizar un tándem único con un resultado que te llevará al éxtasis: trineo más esquí. Verbier te da la oportunidad de dejar aparcados por un momento los esquís para disfrutar de la pista de trineo más amplia de la Suiza francófona.


Está claro que toda buena experiencia de esquí se combina con una buena oferta fuera de las pistas. La vecina elevación de Mont-Gelé, a la que se accede en teleférico desde Les Attelas, es un punto de partida perfecto a 3.000 metros de altitud para los esquiadores que desean salir de pista y explorar nuevos horizontes. Además, Verbier se sitúa en medio de la Haute Route, un camino entre montañas que va desde el Mont Blanc hasta las estaciones de Zermatt y Saas Fee. ¡El frenesí para los amantes del senderismo y la bici de montaña! A buen seguro que sobre tu cabeza cruzará alguien practicando parapente o heliesquí, actividades adecuadas si quieres despegarte de los albinos suelos de Verbier para contemplar de cerca sus cumbres.


Pero si lo tuyo es tener los pies en el suelo, puedes dar una vuelta a pie por el cercano Val de Bagnes, que constituye una ruta todavía desconocida entre glaciares, altas cumbres y pequeños pueblos alpinos. Se trata de la segunda reserva natural más extensa de Suiza. ¡Idónea si quieres empaparte de los paisajes y la cultura de los Alpes a la vez que haces deporte! La zona se presta también para practicar otras actividades más calmadas, aunque requieran un gran nivel de concentración, como el golf. El club de golf de Verbier se extiende sobre vastos terrenos a 1.600 metros de altitud y su recorrido de 18 hoyos cuenta con diferentes obstáculos naturales que harán más entretenida todavía la jornada.


Llegar hasta allí es más fácil de lo que parece. En el mismísimo Aeropuerto de Ginebra puedes coger un tren hasta la localidad de Martigny, un trayecto en el que el paisaje dominado por las montañas, los viñedos y el lago Leman te enamorará. Una vez en Martigny, debes coger otro tren hasta Le Châble, una línea férrea de un siglo de antigüedad que en la actualidad cubre el trayecto en solo 26 minutos. Y en Le Châble, no tienes más que tomar el autobús que lleva a Verbier.


La pequeña localidad de Verbier es, sin duda, una buena opción si quieres entrar en contacto directo con las gentes suizas y probar su reconocida gastronomía. Entre nieves y teleféricos, pescados como el rodaballo o carnes como la de cierva alcanzan en las montañas su nivel de excelencia. El queso de la Denominación de Origen Bagnes es uno de los más codiciados de Suiza, aunque la producción autóctona no acaba ahí: la miel de Entremont, el pan de centeno y la salchicha de Entremont son auténticos manjares que sorprenden a más de un visitante. Y entre el arte del buen comer encuentra su hueco el arte de la música, ya que el Verbier Festival & Academy congrega en los meses de verano a grandes figuras de la música clásica que comparten sus conocimientos con jóvenes talentos. ¡Verbier es algo más que un lugar para ir a esquiar!