Mejores precios de las últimas búsquedas

Duración del viaje:

octubre 2019

21 lun
22 mar
23 mié
24 jue
25 vie
26 sáb
27 dom
28 lun
29 mar
30 mié
31 jue

noviembre 2019

1 vie
2 sáb
3 dom
4 lun
5 mar
6 mié
7 jue
8 vie
9 sáb
10 dom
11 lun
12 mar
13 mié
14 jue
15 vie
16 sáb
17 dom
18 lun
19 mar
20 mié
21 jue
22 vie
23 sáb
24 dom
25 lun
26 mar
27 mié
28 jue
29 vie
30 sáb

diciembre 2019

1 dom
2 lun
3 mar
4 mié
5 jue
6 vie
7 sáb
8 dom
9 lun
10 mar
11 mié
12 jue
13 vie
14 sáb
15 dom
16 lun
17 mar
18 mié
19 jue
20 vie
21 sáb
22 dom
23 lun
24 mar
25 mié
26 jue
27 vie
28 sáb
29 dom
30 lun
31 mar

enero 2020

1 mié
2 jue
3 vie
4 sáb
5 dom
6 lun
7 mar
8 mié
9 jue
10 vie
11 sáb
12 dom
13 lun
14 mar
15 mié
16 jue
17 vie
18 sáb
19 dom
20 lun

No disponemos de precios orientativos para este destino y número de noches. Puedes hacer una búsqueda para conocer el precio exacto de tu viaje.

Vuelos de última hora desde Barcelona

Disfruta de los mejores destinos
Precios ida con tasas incluidas. Gastos de gestión no incluidos.

Consigue tu vuelo y conoce Brno

Castillo Spilberk
Brno es una ciudad situada a 200 kilómetros de Praga la cual conserva interesantes elementos artísticos, entre ellos la Villa Tugendhat (siglo XX), que figura en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Culta y universitaria, además de ser un territorio lleno de arte impulsado por familias nobiliarias.

Para llegar a Brno puedes hacerlo aterrizando primero en el aeropuerto internacional de Brno-Turany, que es uno de los más importantes de República Checa. Operan desde vuelos domésticos a varios destinos internacionales de Europa y norte de África, con aviones regulares, charters y compañías low cost.
El aeropuerto está muy bien conectado. Podrás llegar a la ciudad con la línea 76 de autobuses o en taxi.

También puedes llegar a la ciudad en ferrocarril. En la República checa, el tren tiene buenas conexiones con muchas ciudades europeas.

Una vez allí, lo mejor es que vayas a pie para poder disfrutar del ambiente y observar los monumentos. Asimismo, puedes utilizar los autobuses o los taxis. Lo cierto es que no suelen tener unas tarifas demasido elevadas.

En el corazón de Brno encontrarás un magnífica casco antiguo. Así como pasa en otras ciudades europeas, es el lugar donde podrás encontrar la mayoría de las atracciones turísticas.El centro de la ciudad está limitado por la Estación Central, la Catedral, la Fortaleza spilberk y la plaza de Moravia (Moravské nám?stí), con centro en la Plaza de la Libertad (Svodoby Namestik).

Cuando viajes a Brno no puedes dejar de ver el Antiguo Ayuntamiento, conocido como Stará radnice. Es el edificio más antigo de la villa. La Galería Morava es otro de los puntos de interés que no puedes perderte. Este museo está considerado como el segundo más relevante de la República Checa. Tiene una colección muy amplia. Cerca encontrará la Plaza Zelny, que desde la Edad Media ha acogido el Mercado de la Verdura. A su alrededor, podrás ver el teatro Reduta, el más antiguo de Brno. En el extremo sur de la plaza, se encuentra el palacio Dietrichstein (Ditrichsteinsky palac), qie alberga el Museo Nacional Moravo (Moravské zemské), dedicado a la historia antigua de Brno.

Algunos de los edificios más interesantes de la ciudad son la Iglesia de San Juan o la Iglesia de San Pedro y Pablo, la primera iglesia construida en el siglo XII. Pero sin duda, la Villa Tugendhat también guarda una gran importancia pues es la única muestra de la arquitectura funcionalista de la época de entre guerras y que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Además, entre las curiosidades naturales de la ciudad se destaca el Karst Moravio. Tendrás la posibilidad de dar un paseo en bote por el río subterráneo y ver los lagos que guarda en su interior.

La fiesta más recomendada en Brno es la Noche de Malabaristas. Tiene lugar en mayo y durante todo ese día el teatro callejero se apodera de la ciudad, convirtiéndola en algo mágico. Hay magos, malabaristas, payasos, fuegos artificiales... Otra de las fiestas más importantes es la de 9 de mayo, cuando se celebra el  día de la liberación contra el fascismo.

Pero, sin duda, el más peculiar es el 3 de junio. Se celebra el día de la Nostalgia del Transporte. Toda la gente que quiere se sube a algunos de los transportes históricos que ya no se ven habitualmente como el tranvía a vapor o los vehículos de tracción animal.



Si eres amante de ir de shopping, esta ciudad no va a decepcionarte. Tendrás una gran cantidad de tiendas y centros comerciales donde indagar. Por ejemplo, Galerie Vankovska ofrece vestidos, calzado y perfumería. Es imposible salir de allí sin compras. POr otro lado, en el centro comercial Olympia, podrás comprar algún recuerdo o detalle. Hay productos hechos a mano fantásticos.

En verano no debes perderte el mercadillo Zelny trh. Encontrarás todos los productos gastronómicos típicos del lugar y hacer alguna que otra degustación de cerveza. También podrás probar dulces locales hechos por fábricas famosas.


La cocina checa se basa sobre todo en alimentos que se cultivan en el país, en especial, cereales, legumbres, patatas y carnes. Si viajas a Brno no puedes perderte las bolas de masa de harina (knedlíky), una rica selección de salsas y sopas, el solomillo con salsa de crema de leche (sví?ková na smetan?) o el asado de cerdo con col rehogada y bolas de masa de harina (vep?o knedlo zelo).

La cerveza está considerada  como la bebida nacional. Encontrarás hata 470 tipos diferentes de cervezas, auque las botellas de Becherovka son el recuerdo favorito que se llevan los turistas de la República Checa.

Brno tiene un clima similar al del resto de la República Checa. Los inviernos son grises y bastante fríos, mientras que los veranos suelen ser suaves y soleados. Las precipitaciones tienden a acumularse durante la primavera y el verano. Por eso la temporada más agradable para viajar suele ser en otoño, además, hay menos turistas que en verano.

Los ciudadanos de la Unión Europea pueden entrar en el país sin necesidad de visado.  El idioma oficial de Praga y del resto del país es el checo pero no tendrás ningún problema para comunicarte en inglés e incluso en castellano en ocasiones.

La moneda de la República Checa es la corona checa. Podrás cambiarla en cualquier casa de cambio, pero es recomendable hacerlo en los bancos o cajeros automáticos porque las comisiones son menores.

Pasera por las calles de Brno es como descubrir un diamante en bruto. No es la capital, pero tienen muchos rincones preciosos por descubrir.

Un territorio lleno de arte impulsado por familias nobiliarias.

Publicidad