1. Leer (un libro)

En la mesilla hay un libro polvoriento. Uno que lleva meses esperando a ser leído en contra de las publicaciones de Instagram que colman tus jornadas de sofing. Así que, por una vez, aprovecha el calor de la manta, la ricura de un té chai y viaja a través del mejor aliado para las tardes de otoño. Como recomendaciones, sugerimos las dos partes de La muerte del comendador, de Haruki Murakami, o Totalidad sexual del cosmos, de Juan Bonilla, inspirado en la vida de la artista mexicana Carmen Mondragón. 

2. Escapadas de otoño 

Con la llegada del otoño se despliega un sinfín de opciones únicas a lo largo y ancho de España. Puedes caminar bajo los árboles rojizos del Castañar del Tiemblo, en Ávila, y elegir las mejores castañas; escuchar la “berrea” del ciervo en época de apareamiento en la Sierra de Cazorla; o hacerte ESA foto en los bosques timburtonianos de la Selva de Irati, en Navarra. 

3. Comenzar un proyecto 

Este verano has tenido mucho tiempo para pensar en la vida, los cambios y en lo que te gustaría hacer DE VERDAD. Por ese motivo, no se nos ocurre mejor idea que aprovechar ese “nuevo enero” llamado septiembre lleno de nuevas oportunidades. Aprende a utilizar Adobe Illustrator y crea tus propias ilustraciones, pinta un cuadro, emprende, comienza a escribir tu novela o tantea el meditativo artes del punto de cruz. 

4. El mundo secreto de las calabazas 

La calabaza es la gran estrella del otoño más allá de Halloween. Una fruta (cucurbitácea, más bien) que puedes encontrar en forma de deliciosa crema (Punto Vegano, en Madrid), de Feria de la Calabaza (en Sant Feliu de Codines, en la provincia de Barcelona)o de recolección de calabazas en una finca (como Monjarama, también en Madrid). Si después de esto, no acabas llevándote una a casa para el 31 de octubre, es que el otoño no es lo tuyo. 

5. Monta un altar mexicano 

Halloween, Halloween, Halloween. Sí, era obvio que íbamos a incitarte a vestirte de payaso de It y celebrar la fiesta más famosa del otoño. Pero este año vamos más allá. Concretamente a una nación mexicana donde el Día de los Muertos se vive entre colores, tequila y reproducciones de la famosa Catrina. Así que toma nota y en lugar de celebrar una fiesta tétrica, coloca banderines de papel picado en casa, levanta un altar con aquellas cosas que le gustaban a tus difuntos y pon de fondo Los Tucanes de Tijuana. 

El otoño está lleno de pequeños momentos únicos, diríamos incluso exclusivos, que merecen ser descubiertos. El truco reside en descubrir cuales se adaptan mejor a tu depresión post-vacacional.

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Alicantino de nacimiento, amante de cualquier lugar con mínimas de 25ºC. Mi debilidad es escribir en cafés secretos, tengo curry en las venas y una palmera tatuada (tiene su miga, aunque no lo parezca). Una vez gané un premio en Japón.