¿Quién dijo que las vacaciones acaban con el fin del verano? En La Costa Daurada todavía queda mucho por ver y disfrutar cuando llega septiembre, así que aún no te despidas de la playa y el buen tiempo, y déjate caer por este punto del mapa. Descubre qué clase de aventurero eres, y aterriza cuanto antes. 

1. El que disfruta en familia

Lo tienes claro: si hay algo mejor que ir de vacaciones, es hacerlo en familia. En La Costa Daurada encontrarás lugares como Salou, Cambrils, Vila-seca, La Pineda Platja, Calafell, El Vendrell y las Muntanyes de Prades, que te parecerán hechos a medida para ti y los tuyos. Se trata de rincones perfectos para pasarlo en grande en familia, perfectamente adaptados para niños y en los que el disfrute está más que asegurado. Esta costa permite compartir momentos de playa, excursiones por la montaña, actividades de animación y un sinfín de deportes, que se ajustan a todos los gustos y tamaños.

2. El explorador

La Costa Daurada no tiene solo playas bonitas y mucha arena (que también), sinó que se trata de una tierra de acogida como pocas. Desde el homo sapiens, que se dejó caer por este lugar hace muuuucho tiempo, hasta los romanos, pasando por los íberos, todos ellos dejaron su huella para regalarnos hoy un patrimonio cultural digno de admirar. No te pierdas las pinturas rupestres que todavía permanecen rompiendo las barreras del tiempo, la magnífica Tarraco romana, el monasterio cisterciense de Poblet o el Reus modernista. Sin duda merece la pena contemplar estos regalos de la historia, algunos de ellos declarados Patrimonios de la Humanidad por la Unesco.

3. El apasionado cultural

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Te encanta la cultura, sueñas con catedrales de bóvedas infinitas y lugares que suman cientos de años de historia, así que este lugar es perfecto para ti. Dicen que la manera más profunda de visitar un lugar es conociendo sus raíces, así que no pierdas el tiempo y empieza a explorar este universo. La Costa Daurada presume de haber visto nacer en sus plazas, hace más de dos siglos, los famosos “castells”; torres humanas que todavía ponen los pelos de punta a todo aquel que contempla su rápida y atrevida construcción. 

¿Nuestra recomendación? No te pierdas el itinerario del “Paisatge dels genis”, donde descubrirás cómo genios del nivel de Casals, Gaudí o Miró, establecieron raíces y dejaron un patrimonio digno de admirar. ¡Ah! Y no te vayas sin antes echarle un vistazo a las bodegas levantadas por el arquitecto César Martinell, auténticas joyas de la arquitectura modernista, conocidas como “catedrales del vino”. Hoy se encuentran a pleno rendimiento y algunas ofrecen visitas guiadas y catas de vino. 

4. El “natural lover”

Más allá del patrimonio cultural y de sus mil maravillas, La Costa Daurada es un marco excepcional para sumergirse en la naturaleza. Si te gustan los deportes al aire libre, corres el riesgo de querer quedarte a vivir aquí para siempre. Se trata de un entorno natural que está adaptado a las distintas modalidades de turismo activo, que te permitirá desde descubrir la flora y la fauna del territorio, hasta sentir la adrenalina mientras te deslizas en bicicleta o todo terreno por la montaña. Pero si eres más de senderismo no sufras, también hay un montón de rutas esperándote, tanto en playa como montaña, al igual que un sinfín de cuevas por explorar.  

Además, los atractivos del Paratge Natural d’Interès Nacional de Poblet te van a hechizar sin necesidad de ingerir ninguna pócima, con sus bosques y su riqueza natural. Los paisajes de interior como las Montañas de Prades y la Serra de Montsant, que acoge la Cartuja de Escaladei del siglo XII son otros atractivos imprescindibles del paisaje del interior de La Costa Daurada. Y si después de tanta actividad quieres un poco de relax, visita las pequeñas poblaciones del interior de La Costa Daurada, donde parece que no existe el tiempo y los relojes se paran al traspasar sus pequeñas  fronteras. 

5. El que se apunta a todo

Tu agenda va a estallar pero sigues anotando. No te pierdes ningún espectáculo ni actividad. Aquí puedes estar tranquilo, porque La Costa Daurada ha hecho el trabajo por ti organizando un montón de actos para que conozcas aún mejor todos sus municipios Ve a por un bolígrafo, y toma nota de su agenda

Septiembre no es sinónimo de fin del verano, porque aquí todavía queda mucho sol y muchos ratos de buena vida para disfrutar. Elige plan familiar, ruta en la naturaleza, inmersión cultural o maratón de actos, y olvídate de todo lo demás. 

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Amante de la música y las letras desde que tengo uso de razón, sueño con aprender todos los idiomas del mundo antes de los 30. No hay puzzle que se me resista, y tengo siempre las maletas listas para salir a la aventura. Las dos veces que he estado en África, he querido quedarme.