Corbacho vuelve a Barcelona, y nos pide  Ante todo, mucha calma. Calma para empezar a reírte de ti mismo y de todo lo que te rodea. De todo. Mujeres, hijos, madres, hermanos, cuñados, familia, barrios, ciudades, países, gobernantes, reyes, príncipes… Aquí no se salva nadie. Porque no hay nada más sano que la risa, y tal como está el patio, más nos vale cuidar nuestra salud.

Aprovechamos que lo tenemos en casa para hablar con José Corbacho:

¿Por qué es importante la calma?

 Para poder valorar la tormenta, que también está muy bien. Si tuviéramos calma o tormenta todo el rato la vida sería aburrida. En la variedad está el gusto. 

¿Y la risa?

La risa no sólo es importante. Es necesaria. Sin risa no se puede vivir. Al menos yo. Creo que además la risa y el humor son terapéuticos y ayudan en los momentos complicados, como por ejemplo el que estamos viviendo ahora. Yo desconfío bastante de la gente que no se ríe o se toma a sí misma demasiado en serio.

¿Qué es lo peor y lo mejor que ha sacado de ti esta pandemia?

Bueno, a mí se me ha juntado la pandemia con un trasplante de riñón que me hicieron en julio de 2020, por lo tanto, he procurado sacar en todo momento lo mejor de mí mismo para salir adelante. Al mismo tiempo he procurado aparcar lo peor, primero porque pienso que lo peor nunca aporta nada constructivo y segundo, porque creo que la forma de salir de los baches es con nuestra mejor versión. También me ha ayudado el nuevo riñón que me donó mi hermana, que como es “made in Hospitalet” ha sido un buen chute de energía positiva.

¿Por qué es tan importante no dejar de lado la cultura cuando hay crisis económica?

Creo que es importante no dejar nunca de lado la cultura. Eso, de entrada. Además, durante el confinamiento más duro hemos visto lo necesaria que ha sido para muchas personas la cultura y el entretenimiento en sus diferentes versiones: literatura, teatro, cine, tv, música, etc…

Me sorprende que nos sigamos preguntando por qué hay que ayudar a la cultura, cuando es una de las industrias que más aporta al PIB nacional y que genera tanto trabajo, no sólo el de los que damos la cara, sino de miles y miles de personas que no son tan visibles. Por no hablar, obviamente de que es uno de los sectores que más nos aporta como personas y como sociedad

¿Qué personaje público te gustaría que viniera a ver tu espectáculo?

¡Uy! Pues un montón. Sobre todos los que, cómo te decía al principio parecen tan serios y faltos de sentido del humor. Un poquito de “calma” y de “risas” no les vendría mal. Pero vamos, que yo estoy encantado con el público que viene a verme al teatro. Prefiero un público lleno de personajes a un personaje público en platea.

¿Qué le dirías a la gente que está en casa pasándolo mal por los motivos que sea?

Pues podría decirle muchas cosas, “que siempre hay luz al final del túnel”, “que todo va a ir bien”, “que no hay mal que cien años dure”. Pero en estos tiempos, todo me suena a tópico y a frases huecas. Cuando uno lo pasa mal, sólo él sabe cómo se siente. Lo único que me atrevo a decirles es lo que me funciona a mí en mis malos momentos: “Qué hay que ir paso a paso, día a día, y que de alguna manera, las decisiones importantes sobre tú vida, siempre las debes tomar tú”.

¿Un deseo para el mundo post-Covid?

 Se me pasan por la cabeza millones de deseos, pero si sólo puedo pedir uno, que no perdamos nunca nuestra capacidad para reír.

Así que si quieres compartir la calma, la tormenta y el humor sabio de Corbacho, acércate al Teatro Borrás  y aparca los problemas para reírte de todo por un rato. Y Ante todo, mucha calma.

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No te tomes tan en serio, nadie más lo hace.