Llega el verano, las ganas de playa y el sol e inevitablemente vuelve a mi mente Gran Canaria. Este “pequeño continente” me tiene atrapado por su mágica mezcla de paisajes, vegetación y especies subtropicales con lo mejor de Europa, América y África, bien mezclado (no agitado) en una isla redonda y perfecta en medio del Atlántico. Hoy os propongo descubrirla por tierra, mar y aire, porque esta maravilla de la naturaleza merece ser descubierta desde todos los ángulos habidos y por haber.

Tierra

Dunas de Maspalomas

Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad perfecta para recorrer a pie o en bicicleta, perderte por las calles adoquinadas del barrio de Vegueta, la Catedral de Santa Ana o el barrio de Triana y saborear su alegre y colorido estilo colonial. Te recomiendo visitar las Dunas de Maspalomas, una reserva natural donde viven varias especies protegidas, como flamencos o lagartos gigantes. Si llegas a ver amanecer o anochecer, sentirás la energía del desierto en su máxima expresión. El contraste térmico, el silencio, la inmensidad del espacio… Una ocasión única para observar el firmamento y ponerte metafísico ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? Si no puedes responder a ninguna de tus dudas existenciales, siempre puedes contestar hacia dónde vas: al faro de Maspalomas, uno de los faros más antiguos de todas las Canarias, donde revivir historias de marineros, piratas y cantos de sirena.

Faro de Maspalomas
Faro de Maspalomas

Y puestos a ir a lugares que merecen la pena, haz parada en el puerto de pescadores de Mogán y tómate un buen plato de pescado fresco para reconectar con el presente. Aquí encontrarás también The Market Puerto Rico, un nuevo espacio comercial que apuesta por la sostenibilidad, el producto local y el secreto de la felicidad. Como ves, en Gran Canaria puedes llegar a casi cualquier parte andando, corriendo o en bicicleta, así como surfear y hacer snorkeling para disfrutar de las olas y los fondos marinos más bonitos que has visto en tu vida. No hace falta que te apuntes a la Transgrancanaria, (la famosa prueba de ultra-trail en la que participan más de 70 países) pero hay muchas opciones asequibles para combinar el relax total con algo de actividad, y así podrás volver revitalizado y con “mens sana in corpore sano”.

Mar

Playa de Amadores
Playa de Amadores

La playa de las Canteras o la playa del Inglés son dos de las playas más familiares de la isla, interminables y fáciles para disfrutar en cualquier momento del año, y de la vida. La playa de Anfi de Mar o la playa de Amadores tiene las típicas aguas turquesas de postal y una arena blanca importada de Fuerteventura. La playa de Maspalomas tiene el encanto de su paisaje desértico y si te animas a andar unos 5 km a pie (recuerda que en Gran Canaria puedes llegar andando a casi cualquier lugar) encontrarás la increíble playa virgen de Güi Güi, uno de los mayores tesoros de la isla. Y si no quieres, o no puedes, hacer el recorrido a pie, los pescadores de Tasartico te llevan en barca directamente a la arena.

Playa de las Canteras
Playa de las Canteras

Y un último chivatazo: aunque sea por probar algo distinto, merece la pena bañarse en las frías aguas de las Salinas de Agaete, unas piscinas naturales en las que tonificar los músculos y la piel que ríete tú de las termas romanas. Estoy seguro de que esto es el spa de los dioses. Igual que el Bufadero de la Garita, otro espectáculo de la naturaleza digno de otro mundo, con el rugido de las rocas marinas que expulsan chorros de agua como si fueran ballenas.

Aire

Roque Nublo

Ya hemos dicho que la observación astronómica es una de las joyas de la corona, que por algo la Unesco ha declarado a Gran Canaria como Destino Starlight. Esta isla se ha graduado con matrícula de honor en la categoría de cielos nocturnos impresionantes, a la altura de Chile, Nueva Zelanda o Hawaii. Pero si hablamos de conexión espiritual con el firmamento, no es solo de noche, también de día. Después de contemplar el cielo desde el desierto te reto a subir hasta el Roque Nublo a ver amanecer. Llegar hasta la Ventana del Nublo es un momento épico, y si no ya me lo dirás cuando divises el cielo y la tierra enmarcados por este espectacular arco de piedra natural. Otro lugar de altura que parece de otro planeta es el Barranco de las Vacas, con sus paredes esculpidas por la fuerza del agua y la erosión. El Balcón es otro mirador desde donde verás Océano y los preciosos acantilados que forman la famosa Cola de Dragón. Y por último, a casi 2.000 metros de altura, está el Pico de las Nieves, un enclave único desde donde puedes ver la mítica imagen de la isla de Tenerife flotando entre las nubes. Sin duda la prueba definitiva de que en Gran Canaria estarás muy cerca del paraíso. 

Y paladar

Papas con mojo
Papas con mojo

Ya te he contado cosas maravillosas de esta isla para saborearla por tierra, mar y aire. Lo que quizá no sabes es que Canarias también te conquista por el paladar. Yo en este viaje descubrí que la gastronomía Canaria no tiene nada que envidiar a las mejores cocinas peninsulares. Aquí se percibe la increíble mezcla de culturas, clima y agricultura continental, atlántica y subtropical. Potaje de berros, papas arrugadas con mojo picón, puchero canario y un chupito de ron miel son solo algunos de los platos típicos de Canarias que tienes que probar antes de irte. Y ojo que compitiendo con manchegos y riojanos, la gran revelación de las Canarias es su enorme variedad de quesos y vinos. Como lo oyes. Por supuesto, el ron canario tiene capítulo histórico en el recetario (hay que probar el de la destilería Arehucas) pero atento que hay mucho más: además de ron y plátano, en Gran Canaria descubrirás una Gran Gastronomía.

Ahora ya lo sabes, Gran Canaria se disfruta por tierra, mar, aire… y paladar.

mm
Siempre creo que me he dejado la llave del gas abierta.