El mundo en el que vivimos es muy grande, tiene 194 países y 5 continentes. ¿Cuánto tardaríamos en recorrerlo entero? El danés Henrik Jeppsen tardó 9 años en recorrer cada uno de los países del planeta, y se gastó un total de 80.000$. Sinceramente no sé si todos aguantaríamos ese ritmo… Pero, ¿y si pudieras viajar a un paraíso que tuviera unos paisajes y climas tan variados, que te transportaran a distintos rincones del mundo en tan solo unos pasos? Ese lugar existe, y se llama Gran Canaria.

Tú eliges la temperatura

Seguro que a ti también te pasa que, cuando acaba el verano, tienes ganas de fresquito y de volver a usar ese abrigo que tanto te gusta, pero a la que pasan unos días, llega la nostalgia y rezas para que el buen tiempo vuelva a acariciarte cuando sales a la calle. Esto no pasa en Gran Canaria; en esta isla tú eliges la temperatura, según te apetezca. En ciertos días de invierno es posible estar en la playa a 22º, disfrutando de los rayos del sol cual lagarto, pero si en ese momento decides dejar la toalla a un lado y buscar el fresco, en tan solo una hora podrías estar en la cumbre a 0º, e incluso hacer un muñeco de nieve. Increíble pero cierto.

Al buen tiempo, buena playa

Cierra los ojos e imagina 60 kilómetros de playas, dieciséis de las cuales presumen de bandera azul. Aguas de calidad excelente e infraestructuras ideales para el baño y la práctica de deportes náuticos. Ahora abre los ojos y sonríe, porque esta vez no es un sueño, es una maravillosa realidad. Y aunque toda la costa es un auténtico paraíso, te recomendamos la Playa de las Canteras, considerada una de las mejores playas urbanas de España, seguida de la Playa de Maspalomas, la Playa del Inglés, la Playa Amadores y la Playa GüiGüi. ¡Ah! y si buscas la auténtica arena negra no puedes perderte la Playa de Tufia, un rincón perfecto para el relax y la desconexión. Créeme, por mucho que las visites todas, siempre te quedarás con ganas de más.

¿Museos, jardines o paseos en camello?

Todo buen viajero, además de ser un “playa lover” es un fiel amante del ocio y la cultura. Gran Canaria te abre las puertas a visitar un sinfín de alternativas que te harán enloquecer. Si quieres empaparte de una cultura rica en historia y tradiciones, no te pierdas estas propuestas. Empieza por el Centro Atlántico de Arte Moderno y más tarde adéntrate en sus museos, como el Museo Canario, la Casa de Colón o el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, entre muchos otros. Y si lo que buscas es disfrutar del aire libre, no te pierdas sus zoológicos, parques acuáticos, jardines botánicos, paseos en barco y hasta excursiones en camello, donde te sentirás como un auténtico rey mago cruzando el desierto.

Mil y un deportes

Si después de mucho intentarlo, todavía sigues buscando el mejor truco para lograr un “hole in one”, debes saber que esta isla canaria cuenta con siete campos de golf distribuidos en un radio inferior a una hora de trayecto en coche. Pero si prefieres dejar el palo a un lado y sumergirte en las aguas de esta isla del atlántico, prepárate para subirte a la tabla mientras practicas surf, windsurf o kitesurf como nunca antes lo habías hecho. Te darás cuenta de que Gran Canaria es tan bonita vista desde tierra firme, como contemplándola desde la cresta de la ola.

¿Quieres más? Si lo que necesitas es una sobredosis de adrenalina pura, no te pierdas el jetski o el parasailing, que no solo enredarán tu pelo, sino que te harán disfrutar de la vida, como te mereces. Eso sí, olvídate del gimnasio, en este rincón del mundo no hay nada mejor que ponerse en forma en las propias montañas y barrancos, que a parte de ser perfectas para la práctica de senderismo, escalada o mountain bike, son consideradas como un gimnasio al aire libre, gratuito y abierto todos los días del año.

Comer es un placer

Si después de tanta actividad y tantas vueltas por este lugar maravilloso no te ha entrado un hambre atroz, no eres de este planeta. Afortunadamente, en los pueblos de Gran Canaria descubrirás una rica gastronomía basada en productos cosechados directamente por los agricultores locales. Se te hará la boca agua con las famosas papas arrugadas, el sancocho, todo tipo de potajes y caldos, o pescado fresco, traído directamente del Atlántico para hacer a tu estómago más feliz que una perdiz. Tampoco puede faltar el vino, con Denominación de Origen de la Isla, y si te declaras adicto al café, en el Valle de Agaete encontrarás uno de los pocos cafés producidos en Europa. ¿Te vas a perder esta explosión de sabores?

Un observatorio natural

En esta isla, cuando se va el sol, salen las estrellas a pasear. Gran Canaria presume de uno de los cielos nocturnos más espectaculares que puedes ver en el planeta, devolviéndote el derecho a observar la belleza de una noche estrellada. Del mismo modo que observaban el cielo los aborígenes canarios, hoy puedes contemplar este espectáculo que lo llena todo de magia, como si se tratase de una ventana al cielo. Por la calidad y la nitidez con la que se ven las estrellas, antes de dormir, dale un capricho a tus ojos.

Escoge playa, paseo en camello por las dunas, surfear en la cresta de la ola, o saborear unas buenas papas arrugadas mientras contemplas el cielo estrellado, y te aseguro que no querrás volver a casa. Este continente en miniatura te habrá robado el corazón, y no tendrás más remedio que proclamarte náufrago por convicción, en alguna de sus playas.

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Amante de la música y las letras desde que tengo uso de razón, sueño con aprender todos los idiomas del mundo antes de los 30. No hay puzzle que se me resista, y tengo siempre las maletas listas para salir a la aventura. Las dos veces que he estado en África, he querido quedarme.