Hoy te traigo buenas noticias. 

Según un reciente estudio realizado por la universidad de Wichita de Abajo es posible ser feliz aunque no estés de vacaciones. 

Sí, sí, te lo juro de verdad. Asegura el autor.  

El estudio también revela que 9 de cada 10 entrevistados admite haber jugado al Euromillón durante sus vacaciones con la esperanza de hacerlas eternas y no trabajar never more.  

-No os quejéis que no es pa´ tanto. Lo que tenéis que hacer es buscar planes que os motiven para el resto del año. A llorar a la llorería-  Con estas rigurosas declaraciones concluye el estudio.                                                                  

Pues parece que hay luz al final del verano. 

Así que, si a estas alturas del calendario estás llorando por los rincones o si has barajado la posibilidad de subsistir vendiendo collares de pechinas en la playa para evitar la vuelta, este post te interesa. 

Haz caso al estudio y busca actividades que te molen para seguir disfrutando. Así tu rutina será más llevadera. 

Que te pires; yo lo que quiero es tumbarme a la  bartola mientras bebo cocolocos. 

Con esa actitud no, amiga, Con-esa-actitud-no.

Reconecta

Si pones de tu parte podemos ayudarte a recuperar las ganas de vivir. Hemos preparado un recopilatorio de planes  igual o más motivantes que contemplar el vuelo de una mosca mientras te meces en una hamaca cocoloco en mano.

Sólo tienes que REconectar con lo que te gusta, REcuperar tus hobbies, REtomar esos hábitos que te sientan tan bien… En resumen, buscar tu momento RE. 

Si no sabes de qué hablo, toma nota. Un Momento RE es aquél que cuando acabas de vivirlo piensas: 

  • Me duelen los mofletes de tanto reírme. ¿Para cuándo la próxima? 
  • ¡Woooowww qué pasada!  me tiemblan hasta las piernas. 
  • Que agustito me he quedado, tendría que hacer esto más a menudo. 
  • [ Insertar aquí cualquier frase que denote jolgorio, dicha o gustirrinín]

Y como en Atrápalo sabemos bastante de esto, queremos ayudarte. 

¿Cuál es tu momento RE? 

REconectar con los amigos 

Reencuentro

Seguro que después de varias semanas sin veros tenéis muchas cosas que contaros. Buscad una excusa por la que brindar y juntaros para visitar una bodega, hacer un brunch o disfrutar de un vermut con vistas. ¡Chin chin! 

 

RElajarte en un spa 

Relájate

Reconócelo, necesitas vacaciones de tus vacaciones. Convivir tanto tiempo con las mismas personas puede ser complicado. Y visitar una ciudad nueva es tan interesante como agotador ( si vas con niños ya es nivel mátame camión). Lo dicho, necesitas desconectar en el silencio de un spa y notar cómo se evapora el estrés. O dejarte mimar por un buen masaje que te haga perder la noción del tiempo.

 

REdescubrir tu ciudad

Tu ciudad tiene taaanto que ofrecerte. Déjate sorprender por sus rincones, conoce sus anécdotas y leyendas, descubre sus museos o empápate de su historia. Déjate guiar y descubre una ciudad que aún no conoces ¡la tuya!

REaprender para seguir creciendo

El saber no ocupa lugar. Llena la mochila de nuevas experiencias y recupera tus aficiones o recíclate profesionalmente. Con estos cursos volverás a ilusionarte con la vuelta a clase.

Reactívate

REactivarte 

Ninguna historia memorable empieza con un “Estaba tumbado en el sofá, cuando de repente…”  Sal del letargo y prepárate para vivir momentos inolvidables: un vuelo en parapente, el descenso  de un río haciendo rafting, fliparlo fuerte con la realidad virtual… Estamos vivos ¡que se note!

Revuélvete

REvolverte con los más peques

Cuando somos pequeños sólo queremos divertirnos y nos ilusionamos con todo. A medida que crecemos nos convertimos en unos muermos. Contágiate de la energía y las ganas de esos locos bajitos y vivid juntos mil aventuras: visitad una granja, divertíos en una parque de aventura o dejad volar la imaginación con un taller de manualidades. Las vivencias que comportáis hoy serán sus recuerdos de mañana. #SinPresiones. 

Si te la planteas  así, la vuelta puede ser más llevadera. ¿Verdad? Haz caso a los estudiosos de Wichita y llena tu agenda de Momentos RE. 

 

Ya sabes… ¡a llorar a la llorería! Ahora toca ir Reconectando que es gerundio

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Casi me llamo Rebeca, pero al final no. Siempre tengo que deletrear mi apellido y nunca perdono el postre. Soy más de perros que de peces y puedo estornudar con los ojos abiertos. ¿Y tú?