Los paraísos existen. No son simples idilios que aparecen a veces en sueños y el despertador se encarga de hacer desaparecer. Los paraísos son reales, y se esconden en los rincones del mundo más maravillosos. ¿Te suena la palabra “Caribe”? ¿Qué me dices de aterrizar en él, con una tabla de surf bajo tus pies?

Sobre las olas

Si eres aficionado a los deportes acuáticos, y más concretamente al windsurf o al kitesurf, acabas de encontrar tu destino ideal. República Dominicana tiene muchos lugares para practicar estos deportes, pero el más recomendable se encuentra en el pequeño pueblo de Cabarete. Este punto del mapa ha sido considerado uno de los mejores del mundo para poner a prueba al viento montado en una tabla, hasta el punto en que se celebró una prueba de la competición del circuito mundial. Además, una de las bahías ha sido bautizada como “Kite-beach”, exclusiva para kitesurfistas como tú, así que prepárate para encontrarte desde un mar de agua plana, hasta olas de todos los tamaños, en el mismo arrecife. El viento empieza a hacer de las suyas desde bien temprano con una ligera brisa, y crece a medida que avanza el día. ¿Empiezas a sentir el paraíso?

¿Por qué escoger el surf?

Muchos surferos aseguran que en esta isla caribeña no te vas a pelear por las olas. En muchas ocasiones puedes surfear incluso tú solo, y lo mejor de todo, es que hay olas durante todo el año y la temperatura del agua es muy estable; nunca está fría y tampoco muy caliente. Las playas son perfectas para estar horas surfeando sin mirar el reloj, dejándote llevar por la cresta de las olas. Además, mientras practicas este deporte puedes encontrarte rodeado de tortugas marinas, mantas raya, flamencos e incluso tiburones, pero no sufras, que estos últimos son inofensivos. 

Sin duda un paraíso en el que el sol y las aguas turquesa son el escenario perfecto para unas vacaciones de película. Ni más ni menos que 1.575 kilómetros de costa te están esperando en República Dominicana para practicar tu pasión, desde la paradisíaca Barranca en Barahona hasta la popular Encuentro en Cabarete, pasando por la reluciente Macao en Punta Cana. Todo esto y mucho más, en medio de un ideal clima tropical caribeño, vistas panorámicas de ensueño y vegetación de lo más exótica. 

Hay mucha vida bajo el mar

Viajar a República Dominicana y no bucear en sus aguas cristalinas, es como ir a París y no visitar la Torre Eiffel, o pasar por Egipto sin detenerte en sus pirámides. El fondo marino de esta isla esconde uno de los ecosistemas marítimos más bonitos y completos del mundo, que compone en cada rincón un verdadero espectáculo de colores y formas, con una diversidad realmente difícil de encontrar. Eso sí, ten cuidado porque puede resultar adictivo… una vez te mezcles en este mundo submarino no querrás salir jamás, pero el aire de las bombonas es limitado ;) 

¿Nuestra recomendación? No te pierdas los secretos que esconde el fondo del mar de Punta Cana, con sus arrecifes repletos de peces de cientos de colores, ni las profundidades de Bayahibe, famoso por sus aguas azul turquesa, donde se cuelan los rayos de sol desde la superficie. Sin duda una de esas maravillas que solo entenderás cuando la veas con tus propios ojos. ¿Te vas a resistir?

¿Te apetece ver ballenas?

Embárcate en una aventura de esas que no se olvidan nunca. Dicen que no hay mejor terapia que la de contemplar la naturaleza en todo su esplendor, y te aseguro que después de contemplar este espectáculo no podrás estar más de acuerdo. Podrás contemplar el majestuoso nado de las ballenas jorobadas en el santuario de la bahía de Samaná. Estos enormes cetáceos acuden a este rincón del planeta cada año para reproducirse, y podrás disfrutar de ellos mientras das un paseo en barco. 

Además, si tienes un poco de suerte, los delfines también suelen salir a saludar. El plan es el siguiente: navegar por un paisaje paradisíaco mientras disfrutas de las acrobacias y cánticos de cortejo de las ballenas jorobadas que buscan emparejarse. ¿Te animas? En ocasiones las ballenas llegan a tener 15 metros de largo, por lo que es todo un espectáculo cruzarte con ellas durante la navegación y observar sus coletazos fuera del agua.

República Dominicana es uno de esos lugares que definitivamente tienes que visitar en algún momento de tu vida. Así que no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy y empieza a hacer las maletas. Este otoño, el Caribe te está esperando con los brazos abiertos.

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Amante de la música y las letras desde que tengo uso de razón, sueño con aprender todos los idiomas del mundo antes de los 30. No hay puzzle que se me resista, y tengo siempre las maletas listas para salir a la aventura. Las dos veces que he estado en África, he querido quedarme.