A ciegas. En la metáfora de la más absoluta oscuridad, el instinto de vivir, o de sobrevivir, o de perpetuarse, es puesto a prueba por los peligros de una guerra endémica, lo que dará lugar a una situación inverosímil.
A ciegas. En la metáfora de la más absoluta oscuridad, el instinto de vivir, o de sobrevivir, o de perpetuarse, es puesto a prueba por los peligros de una guerra endémica, lo que dará lugar a una situación inverosímil. Desquiciamiento de la realidad que, por su propia lógica, acabará adentrándonos en los misterios más imprevisibles.
La propuesta, ciertamente insólita, tanto por su tratamiento sensorial como por sus contenidos, es especialmente recomendable para aquellos espectadores que buscan en el teatro emociones fuertes y discursos arriesgados; platos infrecuentes en el menú de nuestra cartelera, y que en A ciegas se sirven condimentados con buenas dosis de humor ácido.
Junto a esta recomendación, también podría lanzarse una advertencia para cardíacos, pero eso sería equivocar, porque el espectáculo, sin que pueda excluirse algún que otro sobresalto, no comporta riesgo físico alguno, sino más bien intelectual. Se trata, en definitiva, de una aventura en la oscuridad de la que cada cual, según su mirada, obtendrá distinta luz.
Intérpretes
El Uno: Mario Vedoya
El Otro: Luis Hostalot
El Extra: Rocío Calvo
Diseño y grabación del espacio sonoro: Infinity, S.L.
Iluminación: Óscar Chaves
Maquinaria: Francisco Trigueros
Realización de escenografía: Intermad, C.B.
Realización de vestuario: Elena Martínez
Diseño y realización de marioneta: Miguel Brayda
Diseño Gráfico: Interactive.
Ayudante de producción: Berta Muñoz
Ayudante de dirección: Iria Márquez
Texto, Dirección y espacio escénico: Jesús Campos García
Producción: Teatro a Teatro (A-Ficciones Cine y Teatro, S.L.)
La función es completamente a oscuras