Flora y Max no están preparados para la paternidad. Son incapaces de ponerle nombre al bebé para no invadir su intimidad y mirarle la entrepierna. Max piensa que es niño, mientras que Flora dice que, según los médicos, pueden decidir más tarde el sexo.
Flora y Max no están nada preparados para la paternidad. Son incapaces hasta de ponerle nombre a la criatura que acaban de tener para no invadir su intimidad y mirarle la entrepierna.
Max piensa que es un niño, mientras que Flora dice que, según los médicos, pueden decidir más tarde el sexo del bebé.
Cuando el bebé llora no saben qué hacer. En su ayuda aparece la Nanny – quien entra en el apartamento como por arte de magia– una mujer con un humor muy variable: puede pasar de malcriar dulcemente el bebé, a hablarle con crueldad un momento después.
Deciden ponerle Natatxa a la criatura, quien a medida que crece es expuesta a adultos sin compasión ni estabilidad emocional (como la directora del colegio), y comienza a mentir, deprimida, bajo un montón de ropa sucia.
Más adelante Natatxa sigue vestida como una niña, cuando en realidad es un hombre joven, inteligente y muy confuso. Seguimos sus años de terapia, donde alterna la depresión con la rabia hacia sus progenitores, hasta que al fin consiguen cerrar el círculo.
Natatxa ha superado su pasado y con su novia está dispuesto a no cometer los misnmos errores que sus padres y asumir la responsabilidad de la paternidad.
En tono de comedia negra, "Bebé" entona un canto a la esperanza de una vida feliz, mostrando que la ilusión por el cambio se encuentra en nosotros mismos.
Texto: Durang, Christopher
Dirección escénica: Calatayud, Rafael
Intérpretes: Belenguer, Marta (Flora); Agustí, Toni (Natatxa); Disla, Juli (Max); Salvador, Victòria (Cintia/Karen/Eva); Moltó, Lola (Nanny/Àngela/Directora); Rubinato, Aline (Susanna).