Cuando la fuerza de la pasión carnal, la obsesión espiritual y la energía desencadenada por el
objeto del deseo aparece, las reglas educacionales, los prejuicios, lo establecido, el bien moral y
los conceptos del bien y el mal se desvanecen.
Día 11/10, ¡promoción especial 2x1!
Cuando la fuerza de la pasión carnal, la obsesión espiritual y la energía desencadenada por el
objeto del deseo aparece, las reglas educacionales, los prejuicios, lo establecido, el bien moral y
los conceptos del bien y el mal se desvanecen.
Fedra ama.
Y ese amor nacido de una fuerza interior neutralizada por conveniencias tal vez económicas, tal
vez sociales y, lo que es peor circunstanciales, ajenas a ella misma, arrastra lo que encuentra a su
paso.
Un amor más allá de la vida, de la verdad, del respeto a uno mismo.
Un amor en un tiempo sin fronteras, indefinido y confuso: El tiempo de los mitos. Un tiempo
donde todo es posible. Un tiempo eterno.
Un tiempo donde aún lo razonable, el bien común, incluso lo justo, en el que las mínimas normas
de la convivencia, los pactos creados para vivir en sociedad están en peligro. Donde cada segundo cuenta en esa marcha inexorable hacia quién sabe donde. Un tiempo en el que vivir es un riesgo esencial. Es un camino hacia el precipicio total. Un tiempo sin componendas ni subterfugios. Un tiempo donde lo `políticamente correcto´ adquiere su autentica dimensión y por lo tanto cae en el más profundo de los ridículos.
Fedra es reprobable y admirable. Es misterio y cercanía. Atractiva y repulsiva. En ella permanecen
intactos esos valores que el paso de los siglos han aplacado, atenuado, moderado... Esa palabra
`moderación´y ese concepto `equilibrio´ que tantas y tantas ilusiones, impulsos y anhelos
ha destrozado y dado el cariz que lleva nuestra evolución seguirá haciéndolo más y más.
Un montaje desde hoy sobre el mundo mitológico, atemporal e indefinido, donde la luz crea un
brutal desenfoque sobre los elementos materiales y se centra, engrandeciéndolos, sobre los personajes.
No vamos a traer a Fedra, Teseo o Hipólito hacia nosotros, no los vamos a vestir de
gángster o con jeans. Vamos a intentar ir hacia ellos. A ver si se nos pega un poco de su grandiosidad y nos limpia tanta mediocridad que van acumulando sobre nosotros. Y una actriz: Ana Belén. No es necesario añadir más.
José Carlos Plaza, director escénico
Reparto
Fedra: Ana Belén
Teseo: Chema Muñoz
Hipólito: Fran Perea
Acamante: Daniel Esparza
Enone: Alicia Hermida
Terámenes: Javier Ruiz de Alegría