El tono de Auto está contaminado de una serie de recursos bufos, de ironía en la exposición , que le confieren, un carácter de juego teatral destinado a llegar a toda clase de público.
`Cuatro personajes se dan cita en un espacio alegórico para intervenir en un juicio en el que ya no saben en calidad de que comparecen, si como acusados o como testigos.
A través de la conversación desconcertada y dispersa que mantienen para distraer la espera, van reconstruyendo y recordando las circunstancias que les han llevado allí. De este modo, los iremos reconociendo como arquetipos de distintas actitudes y obsesiones del hombre contemporáneo, ahogado por el consumismo y la mediocridad de sus cicateras ambiciones, en una suerte de auto sacramental de nuestros días en el que se muestran de modo antidoctrinario y sarcástico los mecanismos que atenazan al hombre de nuestros días.
Pretendo con esta obra profundizar en una ya vieja querencia dramática que periódicamente me arrastra de forma inevitable a revistar los esquemas formales y temáticos del teatro de nuestro Barroco.
Naturalmente, no se trata de poner en escena un sermón filosófico, ni de convertir el teatro en un árido foro de disertación metafísica. Muy al contrario, el tono de Auto está contaminado de una serie de recursos bufos, de ironía en la exposición , de utilización de la comicidad como vehículo de comunicación reconocidamente eficaz, que le confieren, a pesar de su ambición temática, un carácter de juego teatral destinado a llegar a toda clase de público´.
Ernesto Caballero.
Reparto
Esposa: Carmen Machi
Marido: Vicente Diez
Cuñada: Marisol Rolandi
Autoestopista: Eva Santolaria