Después de la muerte de su marido, Bernarda Alba impone un luto largo y riguroso a sus cinco hijas. Esta situación extrema los conflictos y las pasiones hasta el límite.
Después de la muerte de su marido, Bernarda Alba impone un luto largo y riguroso a sus cinco hijas. Esta situación extrema los conflictos y las pasiones hasta el límite. El catalizador de las fuerzas encerradas en la casa será Pepe el Romano que, aun sin aparecer en escena, se convierte en una figura omnipresente.
Frente al autoritarismo y la represión representada por Bernarda Alba, las hijas encarnan un abanico de actitudes que van desde la sumisión hasta la rebeldía. El qué dirán, las apariencias, el honor, la pasión y el luto son el hilo conductor en el drama de Lorca.