La cotidianidad hecha tragedia, y la tragedia elevada a su expresión poética, han sido los vectores de este trabajo sobre el texto de Lorca. No te pierdas esta obra concebida como un acto sacerdotal en el Teatro Tribueñe.
Cuando se tambalea el modelo de coexistencia en el mundo entero, cuando en cada individuo empieza a tambalearse su propio argumento de vida, los poetas levantan la cabeza y riegan con su conciencia avanzada el disecado hueco del alma. Tratamos de ser consecuentes con los retos de este tiempo y asumir, como dijo el poeta, la geometría del único mapa genético grabado en la sangre de todos. El hombre poeta siempre ve el mundo de manera sorprendente y altamente esperada. La imaginación del poeta no nos permite bajar al estado animal y nos obliga a mantener la verticalidad del hombre.
Los montajes del teatro Tribueñe que son ya casi treinta han destacado, según la crítica, por la profundidad, el encuentro con nuevos matices en la lectura de los textos, poniendo en relieve las sucesivas capas de sensibilidad que contiene todo pensamiento avanzado, en este caso de Federico García Lorca con Bodas de sangre.
Las obras de Lorca se tejen en el aire por encima del argumento. Los hechos reales no se apoderan de la inmensidad y misterio de cada personaje, que traspasa la frontera de la tragedia y se deshace en la magia de la palabra lorquiana. Se puede decir que todos sus personajes hablan el mismo idioma, idioma poeta.
La escenografía es atemporal, o más bien íbera. Espacio sonoro, sostenido por mantras tibetanos abren la sensación de atemporalidad y tremenda importancia de la pulsación de la vida en la tierra. Responsabilidad de haber nacido. Se han roto los estereotipos y potenciado, si es que se puede decir así, la vibración lorquiana. Los tópicos se han quedado atrás dejando paso a un lenguaje nuevo, todavía poco explorado de Federico García Lorca.
Artistas: David García, Zalo Calero, Alejandra Navarro, Matilde Juárez, Badia Albayati, Virginia Hernández, Miguel Pérez-Muñoz, Candela Pérez, María Luisa Gª Budí, Nereida San Martín, José Luis Sanz, María Barrionuevo, Inma Barrionuevo, Eduardo Pérez de Carrera, Chelo Vivares