30/06/2025
"Pasar un buen rato "
La obra lo realmente bueno es el final porque lo que plantean es muy cierto porque yo muchas veces me he cuestionado lo que ellas plantean y no digo más porque vale la pena ir a verla
30/06/2025
anna le da un
7.5
La obra lo realmente bueno es el final porque lo que plantean es muy cierto porque yo muchas veces me he cuestionado lo que ellas plantean y no digo más porque vale la pena ir a verla
07/05/2024
anna le da un
9.1
Una història muy humana, real , retrato de la sociedad en la cual ser viejo es como una tara algo feo, Tambien hablan mucho del Teatro en Catalunya y para la gente poco aficionada no sabrian a quien se referian
Positivo: La gran interpretacions y el final
Negativo: Nada
Barcelona
22/04/2024
anna le da un
9.1
2 actores, 4 historias tipo comedia. Los que amamos el teatro no debemos olvidar los pequeños teatros porque la mayoría de las veces son artistas muy buenos y la gran pena es que pocos pueden triunfar .
Hebert
25/03/2024
Hebert le da un
9.1
A veces los errores traen buenas consecuencias. Compré mi entrada para Mitos griegos atraído por el título sin mirar atentamente la ficha del espectáculo. De haberlo hecho, habría leído que era propuesta familiar, enfocada a los peques y no habría ido. Y me habría perdido un magnífico rato teatral. Héctor Urién “sólo” (entiéndase ese sólo que lo es todo) con su voz, gestualidad, interpretación y unos poquitos objetos nos narra de forma cautivadora, didáctica, entretenida, poética, divertida y rigurosa 3 mitos clásicos, que no desvelaremos para evitar caer en aquello de "ah, esto ya me lo sé"; puede que sí, pero no de esta manera. Así, Urién, nos entrega un cabo del hilo de Ariadna en su forma de narrar y no lo soltamos. Interactúa con el público, crea un sistema de referencias que hace imposible desconectar, dirige la platea, la mima, hace reír y nos conduce en un viaje en el que nos transforma en algo más que espectadores.. Alimentando nuestra imaginación, ayudado por su forma de hacernos vivir esas historias (que es como se debían transmitir originalmente, además de los grandes poemas), nos da pinceladas del contexto para que tuviesen sentido esas aventuras, hazañas y enigmas. En resumen: Magnífica propuesta, sencilla que no simple, especialmente dirigida a los peques… y los que no lo sean también quedarán atrapados, aprendiendo, recordando, profundizando en mitos que tenemos presentes.
25/03/2024
anna le da un
8.3
Sobetodo se tiene que ver por la espectular interpretacion
Hebert
02/03/2024
Hebert le da un
5.8
Versión reducida, que no se dice (cosas de derechos de autor, probablemente) del musical Sunset Boulevard, de Lloyd Webber, a su vez, basada en la película "El crepúsculo de los dioses". La trama es interesantísima, una estrella caída en el olvido, un guionista que no tiene donde caerse muerto, delirios, aprovecharse mutuamente... En posiblemente el escenario más pequeño que he visto, con su encanto, magnífica puesta en escena. Los pocos elementos de atrezzo están perfectamente alineados. La pega es que la música casi ni se escucha y las interpretaciones por un lado tiran, sin querer, a la comedia en más de un momento, y vocalmente, no llegan a la calidad que exige la partitura.
Positivo: EL entusiasmo y entrega de los actores.
Negativo: El público. La sala parece muy pegada al barrio; podían aprovechar para educar al público como espectadores (no interactuar con la propuesta, como no contestar las preguntas retóricas del libreto, por ejemplo).
Hebert
Madrid
26/02/2024
Hebert le da un
6.6
Adaptación del musical [title of show] de Jeff Bowen y Hunter Bell, hecho que, salvo error por mi parte, no se indica... ejem, ejem. Nombre del musical es un metamusical sobre cuatro amigos que escriben un musical que escriben cuatro amigos. Plagado de referencias al mundo del musical, bien trasladadas a la industria española, algunas evidentes, otras no tanto y seguro que me perdí algunas, asistimos a una interesante, curiosa y a ratos divertida creación exprés de un musical por parte de dos fanáticos del género para poder participar en un certamen. Vemos los pasos previos, el casting, en parte, entre amigos, la escritura, ensayos, urgencias, expectativas, bloqueos, reflexiones, el salto a estrenar, precariedad, sueños, amistad, ansias de fama, altos y bajos, envidias y celos, compañerismo y amor por el teatro. Entresijos de la industria, el dar el salto del off off a la Gran Vía, con mucha ironía, algo de mala leche (el abuso de las redes para crear hype) y, también, condescendencia. Porque mencionar que no cantan demasiado bien, por ejemplo, resulta gracioso, pero esa broma no tapa las carencias vocales o interpretativas reales de algunos de los protagonistas. Bromear sobre ello no otorga bula. Con sencilla puesta en escena, casi sin escenografía (también tratado en la obra ficticia), la propuesta se percibe como natural y cercana. Hay momentos originales, como las reflexiones del folio en blanco, o los celos e inseguridades de las dos actrices, repetitivos chistes Chuecafriendly, e interesantes reflexiones como lo difícil que es que un musical de creación, no basado en películas ni en la música de grupos conocidos, llegue no a triunfar, sino a representarse (esa pulla a la “nueva producción” de Mamma Mia). Y el mensaje final de la creación colectiva como fuerte vínculo. En resumen: para los amantes del musical, más por las referencias a obras, tendencias, intérpretes… y anécdotas de su creación.
Positivo: Lo mejor: las ganas que se perciben de los intérpretes, donde destaca, y mucho, Ainhoa Tabuyo.
Negativo: Lo menos mejor: a los no musical lovers se les hará poco interesante, me temo.
Hebert
14/02/2024
Hebert le da un
9.1
Dos divas en horas bajas comparten rodaje de un film que pasará a ser mítico por la rivalidad entre ambas, ¿Qué pasó con Babe Jane? Relación de armas tomar en la pantalla y detrás, que ha dado lugar artículos, libros, la serie “Feud”... En un día de rodaje, afloran, sin disimulos, aunque bajo una divertida y deliciosa máscara de elegancia y cinismo, celos envidias, complejos, dramas, ambiciones, miedos… de forma absolutamente natural, enlazada y de una manera muy inteligente en el texto de Anton Burge y acertadísima dirección de Carlos Aladro. En una preciosa escenografía de camerinos enfrentados y un estilismo acertadísimo en toda la propuesta, vemos como espectadores privilegiados, reflexionar, criticarse aceradamente, atacar la una a la otra sin interactuar pero con un muy conseguido juego de diálogos y réplicas que no lo son, salvo en breves momentos donde ambas coinciden, como en la famosa (spoiler free) anécdota del peso muerto. Actúan, sobre todo, para ellas y la otra, una representación continua, tanta es su pasión enfermiza por vivir su personaje, glamuroso, o auténtico, diva o real, siempre compitiendo, ambas añorando su época dorada pero matando por ser la última en pie. Nos enseñan sus miserias, sus recuerdos de mejores tiempos donde lo fueron todo y tenían a los magnates a sus pies, se lanzan pullas y como niñas pequeñas buscan fastidiar continuamente a su íntima rival. Lo menos mejor: quizás si no conoces algo de la historia real puedas no entender algunas de las pullas o referencias. Lo mejor: Goizalde Núñez capta la mezcla de inseguridad y capacidad de seducción de Joan, mientras que Yolanda Arístegui lo tiene algo más difícil como Bette, y rezuma la mala leche de la original. En resumen: ideal para quienes gustan de chismorreo clásico a lo Capote, el cine clásico, divas decadentes, el Hollywood dorado… en una cautivadora propuesta teatral con humor y el cínismo de las divas.
Hebert
11/02/2024
Hebert le da un
6.6
Musical semi autobiográfico de Jonathan Larson, el creador de Rent, pieza clave en la historia del género, a cuya visibilidad ayudó, aunque suene mal, la muerte del autor, muy joven, la noche de la primera función en Broadway. Ese efecto también, lo siento, creo que contribuye al recorrido que ha tenido, hasta con película, esta pieza. En resumen. Musical en el que se nota el amor por el género, perseguir sueños (y su precio), que encantará a aquellos que desarrollan procesos creativos. A los no musicales no les molestará pero tampoco les convencerá. Un joven compositor de musicales, vive el vértigo (tick tick del reloj implacable, que se parece demasiado al de una bomba), de cumplir los 30, luchando por crear su primer musical, persiguiendo su sueño, aunque a veces pueda dudar y el miedo acecha ante el fracaso de tanto esfuerzo y esperanzas. En su camino vital, donde no parece haber sitio para nada más, orbitan a su alrededor los problemas que no ve de su mejor amigo y su novia, que cree puede haber llegado el momento de “madurar” y optar por vidas más prácticas. El mensaje a primera vista es fuerte y alentador: persigue tus sueños, no cejes en el empeño, en algún momento el cosmos te recompensará tu esfuerzo y pasión. Pero si escarbas, es que conseguir tus sueños, perseguir el reconocimiento compensa que por el camino has perdido y renunciado a momentos importantes con quienes te quieren, y todo pasa por delante de los demás, aunque les hagas daño. Musicalmente agradable (no ayuda para los muy musical lovers ese casi autodenominarse alumno/sucesor de Sondheim), letras originales aunque falte cierta emoción, en general. Las interpretaciones correctas, destaca tanto en lo vocal como lo interpretativo Anabel García (Lo tuyo y lo mío) y Pepe Nufrio (Godspell) consigue que el protagonista, a ratos demasiado infantil y cuya ansiedad puede llegar a molestar, nos provoque hasta empatía, Casi sin escenografía, no hace falta, la fuerza del piano presente, demasiadas proyecciones de los años ’90 que distraen y, como en otros musicales del estilo, auto referencias al género. Y sonido que como pasa a menudo, confunde potencia con calidad.
Hebert
03/02/2024
Hebert le da un
4.1
Colección de musicales. Pues eso, concierto, más que recital, de canciones del género, interpretadas por David Velardo (We Will rock you) con música grabada y por momentos actitud más rockera que de musical lover (esos air guitar...). Como toda selección, a cada uno nos sobrará algo y algo nos faltará, cosa de gustos muy personales. En mi caso, encontré excesiva la presencia de los jukebox musicals (los que recogen canciones, ya muy conocidas, de un grupo o artista y en base a las letras intentan, habitualmente con poco éxito, montar una historia). Cierto que abundan y tienen muchos seguidores, per que en una hora de piezas icónicas suenen dos canciones de Mecano, pues no sé si es tan relevante en la historia del género por mucho éxito que tuviese Hoy no me puedo levantar. En cambio, muy agradable escuchar El hombre de la Mancha, por ejemplo, que no es uno de los muy presentes. También me conquistó que en este, o en Miserables o en JesuCristo Superstar no sólo sonasen las más más conocidas, sino también Stars o Man of la Mancha, además de Superstar o The impossible dream. Lo mejor: el primer recorrido, el de musicales clásicos. Himnos, como muy bien indica el intérprete, de Les Mis, My fair Lady, Fantasma… Lo menos mejor: en una sala pequeña, no debería hacer falta el uso de micrófono y las versiones instrumentales seleccionadas no son, en ocasiones, a las que estamos acostumbrados.