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Festivales para compartir croquetas y cuentas

Ainhoa Marzol 4 minutos
Ha llegado el ecuador del verano. Acabas de darte cuenta y empiezas a hacer planes apresurados porque aún tienes ese color de piel que parece que seas un extra de Crepúsculo. Sea como fuere, julio ha pasado volando y agosto se convierte en nuestra salvación

Que no cunda el pánico, traigo ideas. Con los outfits adecuados, los festivales son lo mejor para pillar un poco de moreno mientras disfrutas de la buena música, de nuevos lugares y de la mejor compañía. Y por outfit adecuado quiero decir aquel pensado estratégicamente solo para que no te deje marcas de sol feas.

Agosto sigue siendo un mes ideal para pillar un fin de semana e ir a descubrir escenarios y ciudades que no conoces. Hay un montón de opciones para todo tipo de gente y todo tipo de niveles, incluso el de “yo ya me he hecho mayor para irme de festivales”.

Carnavales todo el año

A los hípsters más hípsters del país les gusta el pop y corear letras gamberras. Supongo que es lo que queda por soltar después de pasarte una tarde leyendo ‘Las flores del mal’. Para estos que buscan un festival nacional al que no vaya Izal -y creedme, es difícil- el Canela Party (Málaga, 2-4 de agosto) ofrece la oportunidad de desmadrarse a lo grande.

Si, como yo, te quejas de que los mejores trajes de carnavales tienen poca tela para febrero o marzo, Canela Party es para ti. No solo hay que ir disfrazado el principal día del festival, sino que los mismos grupos van a ir vestidos de cosas raras. Este año van Los Punsetes, cuya cantante es conocida por hacerse un traje nuevo para cada concierto. Y no descartamos que se ponga unos vaqueros o el chándal de Chenoa.

Millennials somos todos

Insisto: nos estamos haciendo mayores para algunos festivales; pero para este, nunca. Da igual que nacieras en la década de los 50 que en los 2000, las canciones de los 90 son ahora un himno. Los noventa están de moda: las chokers, las Air Jordans y ‘Twin Peaks’. Aprovechemos ahora, antes de que se pongan los 2000 de moda, y Justin Timberlake y Britney Spears en tejidos vaqueros dicten las pasarelas.

Es la hora de desempolvar el Caribe Mix 98. ‘Love the 90s’(Valladolid, 25 de agosto) tiene conciertos por todo el país en todo el año, pero en agosto toca en Valladolid. Allí estarán Whigfield tocando su archiconocido ‘Saturday Night’ o un producto nacional como la gran Rebeca. Si la noche estrella de cualquier discoteca suele ser aquella en la que ponen música de otras décadas, aquí tenemos la fiesta asegurada.

Es curioso como un festival dedicado a una sola época parece ser el más intergeneracional de todos. Y es que da igual qué edad tienes para entender el idioma musical de Chimo Bayo en pleno 2018.

El buen vino resucita al peregrino -y al festivalero-

Regla nº1 de los festivales de música: la música… da un poco igual. Por eso es que me parece necesario mencionar este festival riojano, cuyo nombre viene de MU de Music y WI de Wine (Música y Vino). MUWI (La Rioja, 23-26 de agosto) está situado en las Bodegas Franco Españolas.

¿Estás cansado de que te rellenen el cubata en los festivales con un medidor que te cabría en el bolsillo falso de los vaqueros? ¿Te has sacado un máster en hacer botellones preconciertos y buscas experiencias nuevas? En MUWI vas a poder elaborar tu propio vino.

friends doing a wine tasting

¿Croquetas con este calor? Yo digo: sí

Siguiendo la línea del MUWI, en el Sonorama (Aranda de Duero, 8-12 de agosto) hay una especie de Santo Grial de la glotonería: me han contado que te llenan un vaso de plástico hasta arriba de croquetas. No sé si es una leyenda urbana, pero me da igual. Al contrario de todas las niñas que aparecen en espejos y en curvas, esto suena a misterio que merece la pena descubrir.

A ver, centrémonos. El Sonorama es el típico festival ecléctico en el que encuentras tu hueco sí o sí. Vienen un montón de grupos nacionales e internacionales, desde Liam Gallagher (la mitad de los hermanos de Oasis) a Diego El Cigala. Y es que ni siquiera te tienen que gustar ni la música ni las croquetas. Hay de todo, hasta un escenario Humor para monólogos y demases, con iconos como Enrique San Francisco, o hasta el posthumor nicho de Venga Monjas.

PD: me pregunto si las croquetas son de jamón.

El mejor festival es aquel que se comparte

Lo más guay de ir a festivales así es ir con amigos. Beber vino sola en un festival riojano queda muy sexy en la teoría, pero en la práctica necesitas a alguien que te sujete el pelo cuando salgas corriendo al baño después del sexto vaso. Y es que el moreno para diciembre se va, pero los recuerdos compartidos, especialmente los vergonzosos, son para siempre.

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Para compartir y saldar cuentas, la app de PayPal está ahí para hacernos un mundo más fácil. Bendita tecnología. Solo con introducir tu e-mail o nº de teléfono podrás enviarlo de manera totalmente gratuita. Así, si te quedas sin efectivo para comprarte el tercer vaso de croquetas, le puedes pedir prestada la pasta a un amigo y, en apenas unos segundos, se la devuelves con el móvil. Cobrar croquetas de intereses ya corre por cuenta del prestamista.