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Un Lannister siempre paga sus planazos

Yvonne Rodríguez 4 minutos
Con el verano a todos nos entra el ‘picorcito’ de hacer mil cosas. Familia, amigos, compis del curro, hasta tu ligue del Tinder está dispuesto a compartir su agenda contigo. Pero para compartir las cuentas, la cosa se tensa.

El verano se te ha echado encima y tú sigues sin plan. Prepara un grupo de WhatsApp con tus colegas; por las fechas que son solo quedan 4 en la ciudad, pero será más que suficiente. Tampoco dejes de lado a la familia, que siempre cuadra un viajecito con ellos (y por ellos). Eso sí, la cosa no está para andar lanzando dinero como un GIF de ‘El lobo de Wall Street’. Disfruta del calor porque ‘The Winter is coming’ y cuando broten estalactitas en tu nariz te arrepentirás de todo el tiempo que has perdido.

Pero si no quieres llegar a septiembre con los bolsillos pelados, sea quien sea tu compañía, recuérdale que eres millennial y que, si tú tienes que renunciar al aguacate, él deberá pagar su parte del pastel.

Hachas en Madrid

¿Sabes ese match de Tinder que tanto te mola? Sorpréndele con una actividad diferente. Sea el amor de tu vida o una conquista más, El Hachazo hará que nunca jamás se olvide de ti. No, no es el nuevo restaurante de moda, es la primera sala de tiro con hacha de España. Vas a sentirte como Jason Momoa en ese video de Instagram en el que lanzaba el arma a la diana y daba en el centro. Solo te faltará la trenza de Khal Drogo.

La idea es tuya, sí, pero la cuenta va a pachas; y, si no, te recuerdo que tienes un hacha en la mano.

Roadtrip con los de la uni

Los tarados que iban contigo a la universidad te proponen un viaje por Europa en tren. Pero como la economía no da para tanto, mejor nos quedamos en la tierra patria. Una tournée por Zaragoza y Barcelona siempre pueden ser una buena forma de recordar viejos tiempos.

Aunque tu versión juvenil de primero de carrera está actualizada por la 2.0., la Ciudad Condal te confunde como la noche a Dinio. Ideas locas eclipsan tu cordura y propones visitar el Port Olímpic para vivir una aventura: una sesión de Parasailing antes de comer -porque igual después no les sienta bien a todos-.

En Zaragoza, después de presentar tus respetos a La Pilarica y dar un buen paseo por el centro, toca llenar el buche en el Restaurante El Camparol. Para terminar la noche unas copas en El Tubo. Y ya después haremos cuentas.

Fin de semana playero (o no) en Málaga

Venga, tampoco vamos a engañarnos. Lo mejor del verano es la playa. Por eso has decidido, después de darle muchas vueltas, hacerte una escapada a Málaga con los amigos. Puedes empezar por una ruta en segway por la ciudad, descubriendo las calles estrechas y los giros imposibles. Sin carreritas, que nos conocemos. Vais a flipar con la Catedral y con el Teatro Romano, pero es que lo de la Alcazaba no tiene nombre. Aparcad el segway y, después de ciento cincuenta mil escalones, tendréis las mejores vistas de Málaga. Y, de ahí, al agua pato que para eso habéis venido.

Peeero, como todo no va a ser playa, tu colega el senderista os sugiere una excursión por el Caminito del Rey. Al principio todos pensáis que moriréis, pero os prometo que los 7 kilómetros se harán cortos. No os vais a arrepentir de ver el Desfiladero de los Gaitanes desde la pasarela. Selfieeee!

¿Suena bien, verdad? Todo son risas hasta que miras la cuenta bancaria. Recuerda una cosa: si has reservado el hotel con tu cuenta, te lo van a cobrar a tu cuenta. Tendrás que tener cien ojos con ese ese ‘amigo’ que siempre se olvida la cartera o que nunca lleva efectivo.

La familia en A Coruña

Enredas a tus padres y a tu hermano y os subís al coche. Una visita a tus primos los gallegos es la mejor forma de unir a la familia (y de comer gratis). La carretera A6 tiene unos paisajes bestiales que van desde la estepa castellana hasta las montañas de El Bierzo. Una buena lista de reproducción de Spotify para todos los gustos, desde Camilo Sesto a Becky G, y las horas se os pasan volando.

La casa de tus parientes está en A Coruña y tu primo es el rey del fitness. Así que te regala un curso de Paddle Surf en Playa Santa Cristina. Unos días con el frescor de las Rías Altas te harán olvidar los ventiladores y, probablemente, hasta tengas que dormir con edredón. Galizia Calidade. Antes de irte, saca la calculadora; por una vez es posible que seas tú quien debe la pasta.

A Bilbao con los del curro

Tus compañeros de trabajo te comentaron hace unos meses que querían ir al País Vasco. Escapadita a Bilbao para disfrutar de la cultura, el arte y la gastronomía. ¡Ah, cierto! Y para ir a ese Congreso excusa que habéis usado. Allá que te marchas con José Manuel el de contabilidad y Patricia la de marketing, además de otros tantos. Repartidos en tres coches llegáis a Bilbao de noche y flipáis con el ambientazo.

Un viaje con compis de curro a los que no conoces mucho siempre es un riesgo, así que no te la juegues y vete a lo seguro. Una ruta histórica por el Casco Antiguo de la ciudad será un win-win. Pero para ganar de verdad, guarda todos los tickets y facturas, y a la vuelta ya asaltarás a José Manuel.

Mejor solo, que mal pagado

Viajar con gente es muy difícil. Cada uno tiene sus manías y sus neuras, así que decides liarte la manta a la cabeza y marcharte solo a meditar durante dos días en Valencia. Una buena paella a la orilla del mar y, por la noche, un tour a la luz de la luna sobre los misterios y leyendas de la ciudad. ¿Y lo mejor? Nadie te deberá dinero. ¡Eso sí que es de Cuarto Milenio!

Paga tus deudas como un Lannister

Pones el grito en el cielo cuando ves el saldo de tu tarjeta. Ahora toca el drama de  dividir las cuentas y esperar a que todos te paguen. Para evitar perseguir a esos morosos que te deben el dinero de estas vacaciones, lo mejor es coger el hacha… Nah, sin sangre: solo tienen que introducir tu e-mail o nº de teléfono y enviarlo de manera totalmente gratuita con la app de PayPal. Con ella no habrá excusas del estilo “perdí tu IBAN” o “no he podido acercarme al banco”. Recibes el dinero en cuestión de segundos y te sientes como Onassis.

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Volver a casa después de todas tus aventuras puede ser una misión harto complicada. Más que el viaje de John Nieve en busca de un caminante blanco. Pero tú eres un Lannister y sabes que el mundo no acaba en el muro y que el invierno tardará en llegar a Desembarco. Ahora que vuelves a ser solvente, puedes seguir buscando tu próximo planazo (pero con las deudas saldadas).