Consigue tu vuelo+hotel y conoce Bridgetown

Barbados

Con alrededor de un centenar de habitantes, Bridgetown reúne en una sola ciudad el mestizaje cultural de Barbados. Esta isla de las Antillas, poco más pequeña que Ibiza, es escenario de la elegancia y la clase inglesas fusionadas con las raíces del continente africano (la isla fue poblada por esclavos de aquel continente). ¡Y sin dejar de lado, por supuesto, toda la alegría que impregna a las islas del Caribe!


Bridgetown aglutina buena parte de la historia de la isla desde los tiempos en que los exploradores portugueses la denominaran Barbados. El nombre viene de la abundancia de higueras con raíces que colgaban a modo de barbas. Etimología aparte, el casco antiguo de Bridgetown y el área histórica de la Guarnición son el plato principal de Barbados históricamente hablando. ¡La UNESCO los declaró Patrimonio de la Humanidad! Sin olvidarnos de que aquí vivió durante su juventud nada más y nada menos que el primer presidente de los Estados Unidos, George Washington. No muy lejos de la Washington House, el Museo y Sociedad Histórica de Barbados muestra a los visitantes de la isla cómo ha crecido el pueblo de Barbados hasta convertirse en uno de los más alegres del mundo.


Pero volviendo a la ciudad, Bridgetown desborda vitalidad por todos sus rincones. El estilo de vida bajan(nombre con el que los barbadenses se refieren a sí mismos) es toda una consigna en la capital isleña. Conjugan a la perfección las responsabilidades diarias con la diversión: mientras toman el té de las cinco de la tarde con una puntualidad inglesa, el calipso, la soca y el spouge suenan por doquier (de ahí la calidad de cantantes como Rihanna, oriunda de esta ciudad). Además pasan una parte importante de su tiempo en sus incomparables playas, un deleite para isleños y visitantes. Aparte de sus transparentes aguas azules, su arena dorada e incluso rosada (¡sí, rosada!) te invita a tomarte la vida con calma y a dejarte enamorar de los paisajes marinos, que contrastan con las pequeñas (o no tan pequeñas) elevaciones del interior de la isla. El agradable clima tropical, resguardado de los ciclones caribeños, te lo pone fácil. Ante todo: take it easy!


La religión es muy importante para la sociedad barbadense; es por ello que en Bridgetown se levanta la sinagoga Nidhe Israel, uno de los templos judíos más antiguos del hemisferio occidental, además de la catedral de la ciudad, elevada a tal categoría tras el nombramiento de Bridgetown como capital. La arquitectura de la época colonial inglesa se palpa por toda la isla: la Abadía de San Nicolás (Saint Nicholas Abbey), rodeada de una gran plantación de azúcar, es una buena muestra de ello. También se hace notable por las calles de Bridgetown, entre las que destaca Broad Street. En sus inmediaciones se encuentran el bello Parlamento del país, la Plaza de los Héroes Nacionales y el parque urbano Queen's Park, además de una retahíla de tiendas de moda, locales de artesanía, discotecas, bares y restaurantes donde puedes probar algunos deliciosos manjares locales como el cou-cou(una hortaliza elaborada con harina de maíz), los sea eggs(huevas de erizo marino) o alguno de los excelentes pescados de las aguas del Caribe: dorada, atún, pez volador... ¡Para ponerse las botas!


Aunque más allá de los límites urbanos de Bridgetown, la isla de Barbados cuenta con numerosas joyas que merece la pena visitar. ¡Y no solo por espectaculares playas como Bottom Bay! La naturaleza encuentra su lugar en enclaves como las Cuevas de Harrison, donde puedes admirar hermosas estalagmitas montado en un tranvía eléctrico, o la Reserva Natural de Barbados (Barbados Wildlife Reserve), una pequeña Arca de Noé en mitad de la isla que se ha convertido en un refugio de libertad para grandes iguanas, tortugas, relucientes aves tropicales, serpientes, venados... En el este de Barbados te espera el Jardín Botánico de Andrómeda, un parque con cascadas, piscinas y orquídeas que da buena muestra de lo exótica que es la flora de la Madre Tierra. Y no muy lejos de allí, en el Bathsheba Park puedes jugar un partido de críquet o contemplar cómo los surferos disfrutan de las olas del Atlántico mientras realizas un buen picnic. ¡Ah! ¡Amantes del submarinismo y del snorkel! En Folkestone tenéis vuestro coto de disfrute propio, donde podréis observar de cerca los impresionantes corales. Este parque marino situado en la vertiente caribeña dispone también de un museo para aquellos que preferís no mojaros.


Bridgetown y Barbados están al alcance de tu mano: el aeropuerto de la isla es la puerta de entrada al Caribe oriental, ya que dispone de vuelos transoceánicos con Londres y Frankfurt, además de enlaces con numerosos puntos de América. Y si prefieres acceder a la isla surcando los mares del Caribe, el puerto de Bridgetown alberga un gran espacio adaptado para grandes cruceros.


Ahora lo tienes fácil para conocer Bridgetown, una ciudad con personalidad inglesa y alma caribeña. Y capital de Barbados, isla de las sonrisas, mecida por las paradisíacas aguas del Caribe y por los inmensos mares del Atlántico. Crisol de culturas en las Antillas.