Consigue tu vuelo+hotel y conoce Cerdeña - Cagliari

Calle del centro de Cagliari

"Ciudad del Sol" por antonomasia, Cagliari te conquistará. La capital de Cerdeña es sinónimo de naturaleza, historia y modernidad. ¡Pero siempre con la belleza como protagonista! Enclave netamente mediterráneo, Cagliari lleva mucho tiempo escribiendo el libro de su propia historia: la colina de Tuvixeddu, una de las siete que rodea la ciudad, acoge la mayor necrópolis púnica del mundo (data de la época del Neolítico, ¡ahí es nada!). Más actuales, aunque no por ello menos interesantes, son el sepulcro de la época romana llamado Cueva de la Víbora, los restos de la villa romana de Tigellio o el Anfiteatro Romano, el edificio público más importante de la Sardinia romana. Y por supuesto, la Basílica de San Saturnino, que honra al patrón de la ciudad. Se dice y se comenta que aquí lo martirizaron por rechazar la fe cristiana. ¡Vete tú a saber!

Desde luego Cagliari ha sido siempre un feudo importante, por lo que ha necesitado de fortificaciones para su defensa como el Castillo de San Michele, del siglo XIV, que hoy en día ha perdido su uso militar en pro de un uso artístico y cultural (¡que de arte y cultura tiene mucho Cerdeña!). Y para protegerse de los ataques de árabes y genoveses, la Torre de San Pancracio ha plantado cara hasta convertirse en todo un emblema de la ciudad.

Cagliari es una ciudad bulliciosa, activa de día y de noche. La Piazza Yenne, la Via Roma o el Largo Carlo Felice son solo algunos de los epicentros de actividad en la vida diaria de los casteddaius. La Via Marmora acoge multitud de tiendas de artesanía, antigüedades y cerámica, y los sábados por la mañana el Mercado de San Benedetto, el más grande de Italia, te ofrece las mejores materias primas de las tierras sardas.

Pero si te apetece más que te sirvan el plato en la mesa, la Via Sardegna concentra multitud de restaurantes y trattoriasperfectas para catar en primera persona las maravillas de la gastronomía sarda e italiana: Quattro Mori, Antica Hostaria o Il Porcile son solo algunos. Si no, saborea los pescados y mariscos por los que esta isla es conocida en alguna trattoria del Barrio de la Marina, antaño residencia de pescadores y trabajadores del puerto. ¡Y luego de un buen manjar, un estupendo paseo por los emblemáticos barrios del Castello o de Villanova! O por el frondoso Jardín Botánico.

Desde luego, Cagliari y naturaleza van de la mano. Al sur te esperan las lagunas de Santa Gilla (Stagno di Cagliari) y el Parco Molentargius, dos importantes zonas húmedas que le dan a la capital sarda un aire todavía más especial. ¡Y no te olvides del bañador y las chanclas!: la playa Il Poetto se extiende a lo largo de 7 kilómetros al lado de la Sella del Diavolo, un característico promontorio con unas vistas increíbles.

Cagliari no ve pasar el tiempo, sino que forma parte del tiempo. No te resultará muy difícil llegar, ya que el aeropuerto de la ciudad te conecta con Madrid, Sevilla y Valencia, además de un montón de ciudades europeas. Una urbe abierta al Mediterráneo y al mundo.